Entradas de Julio, 2010
Solos de bateria: Jason Bonham, Michael Shrieve y Eric Singer
Cuarta parte:
21 - Jason Bonham: El hijÃsimo de Bonzo ha crecido rodeado de baterÃas, desde muy pequeño, y algo, o mejor dicho mucho, se le ha pegado. Es por ello que ha tocado con Led Zeppelin, heredando el puesto de su padre, aunque no hay que olvidar su trabajo en solitario o con UFO o Foreigner.
20 - Michael Shrieve: Es uno de los mitos de la baterÃa. Desconocido para muchos, fue el autor
Dirty Little Rabbits - (2010) Self Titled
Wow!! Después de dar la primera escucha a este fantástico álbum debut de los Dirty Little Rabbits uno tiene la sensación de haber sido arrollado por un tren, tal es cumulo de sensaciones derivadas de esta pequeña joya que una cierta nebuloso atenúa mi percepción global que necesitada de una cierta aclaración de manera mecánica no puede más que pulsar con un trémulo movimiento la resaltada tecla del play.
Y es que la majestuosidad en las melodÃas, la desgarradora interpretación en cada uno de sus cortes de la maravillosa Stella Katsoudas conforman una densa y tupida aleación de rock alternativo, psicodelia y delirios sonoros capaces de arrastrarte a los infiernos hasta al más infame de los mortales, si estas vivo, si eres capaz todavÃa de emocionarte bajo la influencia del todopoderoso mandato del rock en todas sus variantes . deberÃas hacer un esfuerzo y dar una oportunidad a la magia de la banda de Iowa, un disco a priori difÃcil de digerir para los más acostumbrados a la facilidad de las melodÃas inmediatas, pero los que van más allá van a disfrutar muy mucho de un disco repleto de texturas deseosas de ser exploradas.
El proyecto “Dirty Little Rabbits” nace de la conjunción de dos músicos Shaw “the clown” Crahan y Michael Pfaff que después de coincidir en algunas jam sessions descubren que tienen muchos puntos en común y deciden emprender caminos paralelos a sus bandas. Crahan es en aquellos dÃas unos de los miembros de “Slipknot”, pero que nadie se asuste porque no tienen nada que ver con el sonido que despliegan los “rabbits”. Reclutan al guitarrista Ty Fyhrie quien más tarde abandonaria la formación por las complicadas agendas que mantenÃan a la banda en el dique a expensas de los tiempos “sobrantes” de las giras de sus bandas “oficiales”, Jeff Karnowsky al bajo completaba una primigenia formación consciente y anclada en la necesidad de encontrar una voz que verbalizara la interesante y primitiva propuesta que la banda desplegaba en sus iniciales sesiones de ensayo. Ahà es cuando después de algunos descartes Crahan convence a su amiga Stella para que forme parte del proyecto, ahora si Dirty Little Rabbits comienzan a hacerse notar mediante lo interesante de su propuesta y lo salvaje de sus directos.
Después de tocar por todo el oeste de los Usa, en 2007 editan su primera referencia musical, “Breeding” un ep de tres temas que empieza a circular como la pólvora por el circuito underground norteamericano entre las criticas de un poco espabilado publico que acude a la llamada de la banda atraÃdos por el pasado en Slipknot de Crahan, un publico poco dado a experimentar que huye de los estÃmulos de los “rabbits” como alma que lleva el diablo y es que como ya os he dicho con anterioridad los sonidos emergentes de la nueva banda por suerte no tienen nada que ver con la nada apetecible historia de Slpknot, maldito inmovilismo musical!!!
En 2009 ve la luz “Simón” un ep esta vez de seis canciones que les permite girar con Lacuna Coil, este hecho les abre las puertas de Europa, actuando en primera instancia en Irlanda y Reino Unido, malogradamente esta gira se vio suspendida por la indisposción de Crahan quien manifestaba: “Después de
Finalmente el 24 de Junio después de sustituir a la guitarra a Ty por Ryan Martin se publica el álbum que nos ocupa este homónimo que inicialmene aparecÃa en Itunes y dÃas más tarde se podÃa encontrar en “The ends records”, inequivoco sintoma de hacia donde esta redirigiendo la industria de la música sus miras. Este álbum se compone de once canciones distribuidas a lo largo de cuarenta minutos plagados de buenas sensaciones, de complicados momentos de visceralidad compositiva plasmados de manera indeleble en la turbadora y seductora propuesta de este primer disco.
“Simón” pieza que diera titulo a su anterior ep crea las primeras dudas en el que escucha con la inquietante y agitada melodÃa que arropa la voz de Stella Katsoudas, en lo vocal intratable durante toda la producción. “You say” dulcemente arrebatadora, “Put It in the Rock” posiblemente más asequible para los poco pacientes, “Hello”, “Happy” complicadas en su primera escucha, “I love you” y su rabiosa actualidad da paso a “Professional Hit” su primer single del que más abajo os dejo una muestra videografica. Una pausa con “If” para continuar con “Leave Me Alone”, “The Didnts” y terminar con “Rabbits holes” excelente punto final.
El debut de Dirty Little Rabbits sin duda alguna es un trabajo que no gustara a todo el mundo, difÃcil de encajar para aquellos que no experimentan y que hacen bandera del inmovilismo musical, pero para todos aquellos ávidos de nuevas experiencias se trata de un maravilloso ejercicio de redescubrimiento sonoro, un disco que gana enteros en sucesivas escuchas… doy fe.
A continuación una muestra de su salvaje directo y el video clip oficial…
Gira de Sick Of It All y Madball
Sick Of It All y Madball realizarán una gira europea conjunto el próximo mes de octubre entre cuyas fechas podemos encontrar 4 en la panÃnsula. Son las siguientes:
21/10 - Plateruena, Durango
22/10 - Rockkitchen, Madrid
23/10 - Cine Teatro de Corroios, Lisboa
24/10 - Sala Razzmatazz, Barcelona
Adelanto de The Red Shore
The Red Shore han colgado en su MySpace el tema “The Seed Of Annihilation” como adelanto de su nuevo trabajo que llevará por tÃtulo “The Avarice Of Man”.
Bret Michaels en buena forma
Buena presentación de Bret Michaels hace unos dÃas en el Boise Music Festival de Idaho, donde el rubio interpretó entre otros el hit de Poison “Talk Dirty to Me”. Su nuevo disco “Custom Built” vendió en EEUU 22 mil copias en su primera semana, logrando el puesto 14 de Billboard.
The Cocaine Wolwes - (2010) Royal Fest
Asà se presenta al mundo libre esta banda de rockeros pasados de vueltas que se acercan a nuestros oÃdos desde Indiana…
“En un mundo ideal, “The Coine Wolwes” serÃa su nuevo grupo favorito. Por supuesto, en ese mundo, Nickelback no existirÃan, no habrÃa una franquicia de Pizza King (de la variedad centro-oriental de Indiana) en cada esquina, y BP no habrÃa arruinado por completo la Costa del Golfo. Un hombre puede y debe soñar, ¿no?“
Asà de resueltos y divertidos presentan su álbum debut, un trabajo de puro y duro rock and roll, eso si pasado antes por el exclusivo filtro de la aceleración, concebido con la aparente, única y nada desdeñosa intención de pasar un buen rato a poder ser acompañado/a de unas fresquitas, porque este cuarteto de cachondos se han propuesto revitalizar la escena rockera primero en su entorno y después alrededor del mundo…
La banda de Indiana sustenta su sonido en una revitalizante amalgama de high energy R&R pasado por un declarado tamiz de influencias varias que van desde los aires emergentes de la solera de Thin Lizzy hasta planteamientos tan aparentemente dispares como Ramones o Judas Priest por ejemplo. Su álbum debut de descriptivo titulo “Royal fest” es feroz, atronador, irreverente, explÃcito y descarado condicionantes más que suficientes para adquirir el estatus de interesante cuanto menos, aunque para gestionar con solvencia mi sinceridad tambien he de reconocer que no inventan nada, como otros tantos de sus contemporáneos que “simplemente” perpetuán la propuesta erótico festiva en la que se convierte el rock and roll concebido como mero divertimento.
Los “lobos” remontan los orÃgenes de su banda a 2006, tras muchas idas, venidas y participaciones en distintos festivales locales más cercanos al punk rock por fin ve la luz este álbum debut compuesto de diez canciones rockandrolleras sin más, un ejercicio de condensación y desarrollo bastante explicito en cuanto a sus formas resueltas con la solvencia necesaria exigible a este tipo de producciones. Asà la inicial “Live Right, Live Tight” posiciona la definitoria linea argumental de los algo más de cuarenta minutos de duración.
El fantástico riff de “Snatching Death” redunda en la positividad de las sensaciones globales que este “Royal Fest” desprende, suma y sigue con “(Every Night Is) Ladies‘ Night” y “Station Fades Away” -inevitable la mirada a Lynott y los suyos-, “Showstopper“, “Dingeaux’s Montreux” y sus aires escandinavos, “Balls City” quizas la pieza más floja, la festiva “Wednesday Night Fever” y el excesivo minutaje de “The Ballad Of Tough Shit Wilson” abonan el terreno para la finalizacion al ritmo de “Master Of Sparks” punto y seguido para la esperemos futura y longeva historia de estos tÃos que amenazan con devolver el rock and roll al estado que estaba antes de que Van Halen empezara a hablar de amor..
Highway to Hell
“Atlantic reckoned we should use a top Yank producer and appointed one Eddie Kramer to the post. It turns out the guy was full of bullshit and couldn’t produce a healthy fart” - Bon Scott en una carta a un viejo amigo de sus tiempos en Fraternity. Tampoco fue tan grave…
Ya sé que queda muy bien decir que tu favorito de AC/DC es Powerage o cualquier otro de los discos de Bon Scott, en ese caso yo me quedarÃa con High Voltage. Pero el mejor disco de AC/DC es Highway to Hell. Me da igual que todos lo hayamos escuchado hasta la saciedad y que por eso el efecto no sea el mismo a estas alturas, pero el disco que lo tiene todo es éste. Hay que tenerlos muy bien puestos para ponerlo en duda. Cuando lo compré hace tantos años no daba crédito. Durante mucho tiempo fue el único disco de AC/DC para mÃ. Ya escucharÃa el resto. Mucha gente reniega de los grandes éxitos de ciertos grupos, de los discos que les convirtieron en dioses, porque son demasiado evidentes. Bueno, yo soy transparente. Éste es el disco definitivo de AC/DC. Por eso, después de comentar cada disco del grupo hasta aquÃ, éste es el techo en la perfectamente escalonada ascensión de precisión pasmosa a la cima del rock de AC/DC. La última vez que hablamos de ellos fue cuando, tras lanzar If You Want Blood… a finales de noviembre de 1978 todos eran conscientes de que el próximo disco tenÃa que ser el mejor disco de AC/DC, el que tuviese los himnos definitivos y el que sonase más espectacular que nunca, el que les inmortalizase. Y en esas entraron en diciembre a los Albert Studios de Sidney, como cada año, de la mano de George Young y Harry Vanda, como cada disco. ¿Para qué cambiar la fórmula? El problema es que al otro lado del PacÃfico (¿Por qué se hace tan raro decir “PacÃfico” y no “Atlántico”?) los señores de Atlantic estaban empezando a cansarse y a ver la posibilidad de hacer dinero a partes iguales. Consideraban haber invertido demasiados esfuerzos en un grupo que poco a poco iba a más, y que en directo ya habÃan humillado a los grandes del hard rock, pero que no terminaba de romper en las listas, y la culpa, según ellos, no estaba en el grupo, estaba en el estudio. Como bien sabéis, la manera de trabajar de AC/DC hasta aquel momento habÃa sido totalmente casera y, sobre todo, autodidacta.
Y esto no casa muy bien con los planes de una gigantesca discográfica para la que eso de que los discos de uno de sus grupos con más potencial sean producidos por el hermano de los dos cerebros del grupo y un amigo del mismo no es serio. Atlantic lo tenÃan claro, si AC/DC querÃan explotar necesitaban un productor ajeno al grupo, y esta imposición, como es lógico, sentó muy mal en los Young. Vanda y George Young habÃan sido parte del grupo desde el principio y habÃan estado a la sombra todos estos años trabajando para llevarles hasta ahà y ahora quedaban expulsados por unos americanos que iban a colocarles a un tipo que no conocÃan y que querÃa alterar su sonido para que fuese lo suficientemente radiable como para ser un éxito en la América del AOR y la música disco, una misión suicida que le fue encomendada a Eddie Kramer, el cual era ya una leyenda por aquel entonces, y es que a fin de cuentas habÃa estado en la sala de mandos de discos como Electric Ladyland, Led Zeppelin II, Physical Graffiti, Mr. Fantasy o Frampton Comes Alive!, amén de producir todos los discos de KISS entre Alive! y Alive II en pleno apogeo del grupo, incluyendo el primer disco en solitario de Space Ace. Su elección por parte de Atlantic no fue deliberada. QuerÃan impresionar a los AC/DC con un tipo que habÃa trabajado para muchos de sus héroes. En teorÃa, tenÃa que ser capaz de domar a esos australianos, pero nada más llegar a Sidney y tener que lidiar con el grupo y sus antiguos productores se dio cuenta de que aquello iba a ser más jodido que grabar un directo de Humble Pie. Con las primeras maquetas preparadas embarcaron al grupo a América -quién le iba a decir a Bon que su última gira australiana serÃa en 1977 y que la última vez que iba a cantar en su tierra serÃa poco antes de marcharse a Estados Unidos en un club junto a los Young improvisando para unos pocos afortunados-, concretamente hasta la poco rockera Miami. Pero no, ahà tampoco habÃa quÃmica con Eddie Kramer.
De hecho, Bon Scott empezaba a tenerle bastante manÃa. Y es que eso de levantarse para ponerse a grabar a media mañana era de muy mal gusto. El método de trabajo era completamente diferente. Kramer querÃa convertirles en una especie de nuevos Aerosmith, buscando desesperadamente un hit, haciéndoselo saber sin ningún reparo, sugiriéndoles cosas como preparar versiones de otros grupos para el disco -esto ya le condenó eternamente para los Young- y estaba acostumbrado a trabajar con gente como Gene Simmons y Paul Stanley, que iban al estudio con las ideas claras y una fórmula en la cabeza de X cantidad de baladas, Y de hard rock y un porcentaje de protagonismo para cada uno, entrando directamente a grabar. AC/DC no eran asÃ. Su genialidad residÃa en pasarse el dÃa en el estudio sin que les molestase nadie hasta sacar las canciones, en una lÃnea de outlaws del rock en la tradición de Keith Richards, sólo que cambiando Nêllcote por un tugurio de Sidney. Aunque las sesiones de grabación en Miami no fueron apenas productivas, de ahà saldrÃa el riff de Highway to Hell y unas cuantas demos que grabaron a escondidas de Kramer cuando éste no estaba vigilando. El caso es que el tiempo pasaba, el disco tenÃa que salir como fuese y por fin convencieron a Atlantic para que Kramer fuese retirado, y esta vez Doug Thaler, otro viejo zorro del rock, les mandó a un por aquel entonces bastante desconocido Mutt Lange. Todos los planes del grupo se paralizaron; no habrÃa más giras hasta que el disco estuviese acabado. Ya habÃan perdido demasiado dinero esperando. Lange se los llevó a los Roundhouse Studios de Londres ese mismo mes de febrero, y durante los dos siguientes meses fueron puliendo y limando las ingentes cantidades de riffs que tenÃan preparados los Young, pero esta vez el productor del disco tenÃa algo que aportar. Como se verÃa con sus trabajos con Foreigner y Def Leppard, la importancia de los coros y las voces dobladas son su sello particular. Justo el plus que le faltaba a la voz de Bon.
Pero esos detalles los comentamos después. Para algunos, suelen vivir en cuevas, este tipo de detalles pervierten el sonido, pero bendita sea la manera de producir de este tÃo y bendito el dÃa en el que los Young y él se unieron. El caso es que todo se terminó en abril y mientras el disco esperaba para ver la luz, empezó la gira americana, de nuevo junto a UFO, Journey, Nazareth, Cheap Trick o Boston, además de repetir con Ted Nugent, Thin Lizzy y Aerosmith, pero también en solitario, y gracias a firmar por la monstruosa firma de David Krebs, el mayor promotor del paÃs, pasaron a actuar en recintos más grandes que nunca ante auténticas mareas humanas de decenas de miles de personas. Lo habÃan conseguido. Daba igual que la prensa musical siguiese sin tomarles en serio, lo habÃan conseguido, ya eran uno de los grandes. No eran muy glamourosos y Robert Plant vetó su presencia en Knebworth, pero a su vez Townshend, que siempre ha sido más abierto de mente, les invitó a tocar en el mismÃsimo Wembley y repitieron después junto a los Who y Scorpions, para volver a América y seguir con la espectacular gira de presentación de un Highway to Hell que salió a lo largo del verano de 1979 mientras AC/DC volaba los sesos de cientos de miles de rockeros de ambos continentes, volviendo al Sur profundo que tanto les adoraba junto a Molly Hatchet. Ajenos a todo esto, el disco se colaba en el top-10 de las listas británicas y llegaba al #17 en Estados Unidos, mientras que el single de Highway to Hell llegaba al #47 en el Billboard. ¿Qué se puede decir sobre un tema como Highway to Hell a estas alturas? Es el himno por excelencia. Ellos sabÃan perfectamente lo que tenÃan entre manos y sabÃan que esa canción les elevaba a una dimensión que cinco años atrás parecÃa imposible. No hay ser humano en este planeta que no la conozca, es imposible esconderse de ella. Y por supuesto, se nota un sonido mucho más bombástico y limpio que incendió emisoras de radio de todo el mundo en su primer disco millonario y universal.
Pero, ¡oh!, hay más, al contrario de lo que piensan los nuevos fans que han salido de nadie sabe muy bien dónde y abarrotan los conciertos de AC/DC. Girls Got Rhythm es la quintaesencia del boogie rock de AC/DC con su riff y ritmo infecciosos, pero aumentado a la enésima potencia. La calidad es abrumadora, todo suena tan bien que llega un momento en el que casi suena “demasiado” bien, pero no hay adornos, sencillamente en 1979 eran asà de buenos, eran el grupo más en forma del planeta. Los últimos treinta segundos son antológicos con los coros de Williams y Malcolm, y acto seguido con el magmático riff de Walk All Over You y el saber hacer de Phil Rudd se marcan un primer minuto que va creciendo entre tinieblas hasta que entra Bon y todo estalla. Un temazo espectacular, con la agresividad de Powerage y la crudeza de Let There Be Rock proyectadas sobre ese amasijo de hierro humeante que eran la garganta de Bon y las guitarras de los Young. Siempre diré que este disco podrÃa ser un grandes éxitos. Cualquier grupo de rock matarÃa por poder componer algo del calibre de Walk All Over You. Y qué decir de la ardiente Touch Too Much, con dos riffs simultáneos, de Angus y el subterráneo de Malcolm, que llevan directos a un estribillo mortal, otro himno espectacular. No entiendo cómo este temazo no llegó a ser un hit, porque es sencillamente apoteósico, una bomba de hard rock más adictivo que nada en este mundo, con un solo incendiario y un final que ya es el éxtasis rockero definitivo. Sólo hay un punto flojo en todo el disco: Beating Around the Bush. Es un buen tema, en la tradición más clásica de los primeros AC/DC, y sé que a muchos les encanta, de hecho en los anteriores trabajos encajarÃa de maravilla, pero aquà suena un poco anacrónica y falla en el estribillo, por lo que te deja un poco a medias. A medias dentro del hecho de que el conjunto es grandioso. Grandioso porque este detalle queda en nada y se olvida cuando llega Shot Down in Flames.
Probablemente, la canción más adictiva -y eso es mucho- de AC/DC. Perfecta. No, aún más perfecta. Los hay que dicen que todas las canciones de AC/DC son iguales. Algunas son peores y otras mejores, pero todas son iguales. Bueno, pues si todas son iguales, son iguales a Shot Down in Flames. Como Get It Hot. No deja de ser otro rock con una base rÃtmica machacante -enormes Phil Rudd y Cliff Williams, siempre, pero aquÃ, más-, un riff constante y la voz de Bon. La voz de Bon. No he dicho casi nada de su voz en este disco, pero no porque no esté a la altura ni por nada en concreto… es que está pletórico en cada canción y su particular manera de escribir las letras sigue siendo tan divertida y guarra como siempre. Ese “Movin’ down the motorway got a whole lotta booze, got myself a sweet little number who’s got nothin’ to lose, I’m gonna bend you like a g string, conduct you like a choir, so get your body in the right place we’ll set the world on fire get it hot, get it hot, come on baby, get it hot!” es tan garrulo como delicioso. Es imposible no querer a Bon Scott. Puede que tuviese dos temas sobre los que escribir, o chicas ligeras como en Get It Hot o peleas de bar como en If You Want Blood (You’ve Got It), pero nadie lo ha hecho tan bien, tan honestamente y con tanta gracia y carisma, nadie. If You Want Blood (You’ve Got It) es el enésimo himno de este disco, y por muy sobada que esté, por muchas decenas y cientos de veces que la hayas escuchado da igual, ese riff, esa voz, ese solo contrahecho y ese ritmo conecta con lo que sea que tengas en tu interior y te lleva a otra parte. Es algo primitivo, casi animal, que no puede explicarse. Es una conexión que sólo se establece con Bon Scott. Cuando se hace ese silencio y Bon suelta al final “I want you to bleed for me!” y sueltan la traca final con Williams y Malcolm coreando a Bon… joder, eso no puede explicarse. Pero es que aún hay más. Love Hungry Man es, y lo siento si me repito pero es que es la puta verdad, otro artefacto glorioso y perfecto.
Más lenta y bluesera, en la que Williams y Rudd tienen más protagonismo que nunca, Bon se luce y Angus suelta otro de esos riffs inmortales en uno de los temas más injustamente desconocidos de la carrera de AC/DC, con el que es el segundo solo por excelencia del disco -el mejor es el de Night Prowler-, y para rematarlo y dejarnos inconscientes en el suelo, Bon coge aire y Angus arranca en la canción más tórrida y calentorra de AC/DC, Night Prowler; con un tempo lento y denso es, sorpresa, otro clásico instantáneo de la historia del rock. Durante mucho tiempo, además, mi favorita. El solo de Angus es abrasador y más bluesero que nunca y Bon canta en un registro mucho más tenebroso y malévolo. Y asà termina el disco definitivo del rock según AC/DC. Insuperable. Si Bon tenÃa que irse al otro barrio convertido en una leyenda, éste es el mejor testamento que podÃa habernos dejado. Pero el mundo seguÃa girando, y tras recibir su primer disco de oro en Estados Unidos volvieron al Reino Unido para continuar con esa eterna gira que ya duraba un lustro acompañados por, casualidades de la vida, los Def Leppard que se harÃan de diamante de la mano de Mutt Lange. Unos Def Leppard que fueron acogidos por Bon cuando por aquel entonces eran unos completos desconocidos para casi todo el mundo pero que ya tenÃan un nombre en la emergente escena metalera británica a finales de 1979 y estaban a punto de reventar con On Through the Night y que en apenas dos años alcanzarÃan el estatus de rockstars con el sublime High N’Dry. Pero ésa es otra historia, como lo es la gira que llegó después con unos Judas Priest que también estaban a punto de conquistar el mundo del heavy metal con British Steel. 1979 se estaba terminando y el mundo del rock cambiaba, y cambiarÃa para siempre ese 19 de febrero de 1980. Pero Bon lleva ya más de treinta años siendo inmortal. Él es el único cantante que sea el momento que sea, te arranca una sonrisa y te hace feliz. Por mucho que se haya escrito sobre él, nunca será suficiente.
Loquillo y Los Planetas en el Festival Noroeste Pop-Rock
Los conciertos en las playas están de moda porque molan, y Coruña no iba a ser menos. AsÃ, la Playa de Riazor acogerá la celebración del festival Noroeste PopRock, que cuenta con Loquillo y Los Planetas como principales reclamos. Cartel:
4 agosto (22:00 horas)
Exit
Carlos Childe Troupe
Loquillo
5 agosto (22:00 horas)
Igloo
Cornelius 1960
Los Planetas

Información en
www.festivalnoroestepoprock.com
VÃdeo de Authority Zero: ”Get It Right”
En el interior podéis ver el nuevo vÃdeo de Authority Zero para “Get It Right, tema incluido en su nuevo álbum “Stories Of Survival”.
Gira española de Oceansize
Los británicos Oceansize vendrán por primera vez a España el próximo mes de noviembre para presentar su nuevo trabajo “Self Preserved While The Bodies Float Up”, asà como ofrecer un repaso a su extensa discografÃa. Las fechas anunciadas son las siguientes: 04/10 - Sala BeCool, Barcelona 05/10 - Ritmo &…
Más confirmaciones para el BAM 2010
Llega el BAM, Barcelona Acció Musical, el auténtico decano de los festivales en la ciudad, cumpliendo dieciocho años y conjugando a la perfección lo mejor de la escena emergente con destacados nombres de actualidad. Una oportunidad única para disfrutar de la gran fiesta de la ciudad y descubrir el presente y el futuro de la escena musical internacional y local.
Ya se conocen los primeros nombres de la programación del BAM, entre los que destacan los que ya sabÃamos que estarÃan, Goldfrapp (Escenario BAM/MTV), junto a grupos de la ciudad con gran proyección como Maika Makovski, Nueva Vulcano, El Guincho, San Leon… o la world music de la mano de la cantautora parisina Hindi Zahra.
Son solo algunos nombres de los más de sesenta conciertos que conformaran el BAM 2010, que este año recupera del 23 al 25 de septiembre los escenarios de la Plaza de los Ãngeles y de la Plaza de Joan Corominas, sin perder los que siempre estarán en el imaginario de los barceloneses como la Plaza Real o el Parc del Fórum.
Goldfrapp
El Guincho
Hindi Zahra
Maika Makovski
Nacho Umbert & La CompañÃa
Nueva Vulcano
San León
Tulsa

Información en
www.bcn.es/bam
Agotados los boletos para Camilo Sesto en Madrid
Después de veinte años sin actuar en directo en Madrid la expectación por ver al cantante alcoyano se ha disparado y sus seguidores ya han agotado, apenas un mes después de que se pusieran a la venta, las localidades para sus dos conciertos de octubre en la capital.
Concretamente, Camilo Sesto actuará los dÃas 1 y 2 de octubre en el Palacio de Congresos del Parque Juan Carlos I. Ambos espectáculos se grabarán para publicar el que será primer disco en directo de toda su carrera, que verá la luz en noviembre en formato cd y dvd bajo el tÃtulo de ‘Todo de mÃ’, informa Universal.
En estas dos citas con su público, presentará dos canciones inéditas y clásicos como ‘Mientras me sigas necesitando’, ‘Algo de mi’, ‘Tarde o temprano’, ‘Mi mundo tu’, ‘Melina’, ‘La culpa ha sido mÃa’, ‘Amor de mujer’, ‘Qué más te da’, ‘Terciopelo y piedra’, ‘El amor de mi vida’, ‘Vivir asà es morir de amor’, ‘GetsemanÃ’, ‘Perdóname’, ‘Amor amar’, y tantos otros megajitazos.









